31 Oct
Cuerpos ajenos, de Yasser Zola, y su ¿terror LGBT?

2025 fue un año de la cornucopia, un año de la abundancia en la literatura peruana. Si pensamos solo en los cuentarios nuevos (no reediciones), estos exceden los 100 en el ámbito de lo no realista. Tal cantidad dificulta concluir si la temática de uno de ellos no fue abordada por otros títulos más o si son solitarios. No obstante, tras revisar las premisas generales de cada cuentario, puedo sospechar que pocos se centraron en el mundo LGBT como el presente. 

Cuerpos ajenos, de Yasser Zola, apareció a fines del veinte veinticinco, motivo por el que cosechó comentarios y reseñas entre esas semanas y, más aún, en 2026. Sea que haya ayudado o no, el rótulo de terror LGBT u horror queer pudo haber contribuido a su divulgación, sobre todo en una época cuando el género se encuentra en constante experimentación con enfoques poco abordados. En las letras nacionales no es un caso común, al menos no tanto si se tiene en cuenta que otros tópicos son más populares entre los escritores, como las distopías y la relación padre-hijo. 

En los doce relatos que compone el libro es innegable la predominancia de lo gay, efectivamente. Escribo «de lo» porque surge como tema y etopeya, o rasgo de los personajes. Incluir un personaje lésbico, por ejemplo, no convierte necesariamente a la historia en LGBT, así como incluir a tantos heterosexuales no la transforma en ficción hetero. No obstante, más de la mitad de los cuentos sí explora esta sexualidad de modo temático, en tanto son el eje del conflicto planteado: acoso escolar y familiar por conductas consideradas como gay, encuentros sexuales entre hombres, deseos reprimidos, entre otros similares. Mientras tanto, en un puñado del conjunto la problemática vira hacia otros lados, aunque sí permanezca algo en el contenido, sobre todo algún personaje secundario. 

Yasser Zola. Fuente: Trome

Al adentrarnos en el nivel del terror no encontraremos necesariamente tramas demasiado escabrosas, aunque sí muy inquietantes. Sí hay asesinatos, sacrificios, algo de horror corporal inclusive, pero estos elementos son mediados por un narrador preciso, a veces quirúrgico, en tanto hay detalles entredichos. La prosa sugiere, no siempre muestra, y genera silencios, vacíos que uno como lector completa en su mente. A cambio, las oraciones pueden ser directas, breves por momentos, sutiles al no regodearse en el horror. Por ello, tal vez no guste a quien pretenda encontrar una narrativa similar a la de Cliver Barker o Stephen King, pero sí puede acercarse más al minimalismo (sin exagerar la brevedad). 

Ahora bien, los finales son influenciados por el anterior punto. Sea el giro sorpresivo o el remate inevitable, ambos conforman el estilo de los cierres. En algunos como «Sueño», el estilo un tanto parco, misterioso en la develación de los hechos, contribuye a incrementar ese golpe final cuando nos damos cuenta de la verdad oculta frente a nuestras narices. Funciona, sorprende el modo de contarlo. No obstante, en otros casos no ayuda y el cierre es anticlimático, plano inclusive, aunque coherente, y puede transmitir la sensación de que faltó algún elemento más para despegar al nudo, al desarrollo. 

¿Y qué narran cada texto? Voy a ordenarlos de los que considero menos logrados hasta los mejores del conjunto. Por ello, empiezo por los siguientes: 

Fisura: el nuevo espejo de un inquilino provoca una serie de fenómenos extraños en los que el reflejo parece tener vida propia. La historia no va más allá de esta premisa, y es el final el elemento destacable al permitir más de una interpretación. 

La lotería: las aves de una bandada caen del cielo y tal suceso es interpretado por el protagonista como una señal de buena suerte, por lo que fantasea una serie de venganzas personales que podría cumplir. La trama es desarrollada a medias, por lo que el relato se siente incompleto por más que haya deseado enfocarse en la inutilidad (¿o no?) de los deseos o rencores acumulados. 

Rompecabezas: un encuentro sexual desemboca en la exploración de los años del terrorismo cuando uno de ellos cuente el porqué de su gusto por los hombres. La conexión de dos temas que no van de la mano, usualmente, es su mayor fortaleza, pero el clímax y cierre ceden al suspenso y terror de manera abrupta. 

En cambio, otro puñado de cuentos consiguen un buen equilibrio entre la novedad de sus historias y el modo de narrarlas. Las nombro a continuación: 

La boca: Benjamín es un tipo comprometido que busca jóvenes para satisfacer sus ganas de sexo oral, pero un día encuentra a un muchacho especial con quien se siente más que satisfecho. La premisa parecería apuntar a una ruta, pero no, el horror se sugiere de a pocos hasta un cierre ya obvio pero potente. También representa de modo convincente el modo de pensar de un hombre heterosexual infiel y la separación que realiza en su mente entre el amor romántico y el sexo. 

Marca: un hombre asistirá al reencuentro de sus compañeros de colegio, pero antes decide realizarse un tatuaje, motivado por uno de sus pacientes seropositivos. Este texto es uno de los más ricos del conjunto, ya que posee más de un nivel de sentido: ¿por qué el tatuaje puede ser peligroso en la historia?, ¿de qué modo se sugiere el enojo y frustración de los pacientes con VIH?, ¿cómo impacta el abuso verbal de familiares y escolares en la vida adulta? El apelativo constante de «el hombre tímido» que el narrador brinda al protagonista ayuda a conseguir ese efecto. 

Ruido: tiempo después de la muerte de su amigo, el protagonista recibe su casete en el que asegura oír una voz, un llanto. El porqué de esa obsesión se explora en la historia con un giro clásico de algunas historias de terror sobrenaturales, pero con la dimensión LGBT que refuerza la tragedia de fondo.  Morir es un asunto, pero desaparecer siendo rechazado por ser gay es peor. 

Los otros: una médico legista recibe un pedido de ayuda por parte de un grupo de mujeres, entre ellas una bruja. ¿Cuál es? El armado de un muñeco compuesto de cadáveres de féminas para invocar a Santa Rita, la auxiliadora de las mujeres violentadas. Es uno de los más extensos del conjunto debido a que se enfoca en desarrollar más el convencimiento de la protagonista para participar en un rito tan peligroso que en el efecto fantástico. Así, se explora el maltrato hacia su hermana y su novia, los casos de feminicidio que la rodea y violencia sexual en un alegato que no se limita a posicionarse a favor del lesbianismo, sino que se extiende hacia una crítica general de la violencia contra las mujeres. En ese sentido, es un cuento feminista. 

Inicio: un fanático de los hombres con cuerpos gruesos y robustos, denominados «osos», se declara a uno mientras él rememora casos de ataques hacia humanos por parte del animal. Es el relato más breve y, sin embargo, el más complejo sobre lo que sucede realmente. ¿Quiénes y qué son los personajes? No es más logrado que los demás, pero sí retador en ese sentido. 

El hombre sirena: un encuentro sexual vira hacia un rumbo agridulce cuando un hombre que teme al mar y otro que cuenta descender de un pez se conocen. La historia juega a dos niveles de lecturas, una sobre el personaje del título y otra sobre esa relación (casi psicoanalítica) entre el protagonista y el ambiente marino. Sencilla por sí misma sin mayores sorpresas, la trama gana con estas posibilidades. 

Presentación del libro en la FIL Buenos Aires 2026 con comentarios de Sophia Gómez Cardeña y Stuart Flores. Fuente: Perú LEE.

Por último, tres fueron los mejores relatos del libro. En el primer caso, la atmósfera tétrica revelada hacia el final, construida poco a poco en esas páginas, muestra la capacidad del autor para crear narrativa breve muy potente en torno a sensaciones. En el segundo caso, la trama recurre a elementos policiales (sin ser necesariamente un cuento policial) para introducir una maldad escondida a la vista, pero presente y revelada para uno de los personajes, así como para nosotros; es lúdica en ese sentido. El tercero combina ambos logros. 

Celda: un hijo gay y su padre homófobo trabajan juntos como apicultores mientras el joven vive el desprecio del otro. El rechazo hacia las costumbres no típicamente heterosexuales se muestra y sugiere a la vez, de modo que el relato no cae en un dramatismo demasiado obvio cuando pudo suceder. Aquí prima la cotidianidad familiar y los pequeños gestos que desembocan en un final violento. 

Sueño: el proyecto del nuevo jardín genera pesadillas en uno de los chicos de la pareja protagonista, quien inició su verdadero tormento a partir de la historia de un viejo amigo. Esta es una de las tramas más imbricadas, misteriosas, del conjunto no tanto porque sea muy compleja, sino porque el verdadero hecho (oculto al lector) se devela por piezas. En ese sentido, exige atención al lector. 

La mano: el mejor del libro (a mi parecer). A pedido de su familia, un chico realiza una suerte de sesión espiritista en solitario para invocar el alma de su padre, pero el proceso le revelará el conflicto mantenido con él y escondido entre los recuerdos. El cuento es de aquellos que ganan con la relectura no tanto por poseer una historia complicada de comprender como por los significados implícitos en la reacción de cada miembro de la familia. ¿Cómo fue el padre con cada uno en vida? ¿Qué significa la memoria reprimida del protagonista? Además, la cadencia en la prosa evoca sensaciones: hartazgo (padre, padre, padre), culpa, compasión. 

En una edición del podcast Rajecito Literario se realizó una conversación sobre la literatura LGBT y las etiquetas. Entre otras obras, se mencionó este libro de Zola y la insuficiencia del rótulo para comprender o resumir su libro. Y es cierto, las nomenclaturas pueden atrapar en un vestido de corsé ajustado a los libros, pero considero que pueden ayudarnos a comprenderlas como un acercamiento. No obstante, la intención en los relatos es evidente. Sea el eje de la trama o no, la sexualidad de los personajes aparece en el centro o bajo alusiones, todas ellas no como recursos inofensivos o casuales: son historias con o sobre personas disidentes. La declaratoria de lo gay yace allí.

Detalles técnicos:

Género: Fantástico

Editorial: Dendro

Año de publicación: 2025

N° de páginas: 85

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